La semana próxima Puerto Madryn y Península Valdés serán sede del “V Taller de Biodiversidad Marina: del mar a la nube”, un encuentro que capacitará a más de 30 científicos de diez países de América y a personal de Áreas Marinas Protegidas en la obtención de información de biodiversidad marina en zonas intermareales de fondos rocosos que serán analizados por inteligencia artificial.
El workshop iniciará el lunes 31 de marzo en las instalaciones del CCT CONICET-CENPAT con diversas charlas acerca del monitoreo de la biodiversidad del intermareal rocoso a cargo de investigadores e investigadores del Instituto de Biología de Organismos Marinos (IBIOMAR-CONICET), Parques Nacionales y el Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas de Chubut, junto a especialistas de Chile y Uruguay.
El martes 1º de abril la actividad se desarrollará en Puerto Pirámides para hacer hincapié en ADN Ambiental, mientras que el miércoles se realizará el muestreo en la zona de la Estancia San Lorenzo de Península Valdés.
El jueves 3 será el turno del monitoreo del plancton en Puerto Pirámides y el viernes, nuevamente en el CENPAT, se realizará el análisis de los datos.
“El objetivo de este workshop es sumar a países de América que quieran incorporar monitoreos de biodiversidad bentónica costera, zoo-fitoplancton y e-DNA mediante protocolos estandarizados y debatir sobre la factibilidad de implementar estos muestreos trabajando conjuntamente con personal de Areas Marinas Protegidas y científicos para dar aviso temprano a las autoridades de aplicación ante un cambio abrupto en la biodiversidad marina costera”, expresa Gregorio Bigatti, investigador del IBIOMAR y organizador del evento.
El taller está financiado por la University of South Florida mediante el proyecto MBON Pole to Pole, donde Bigatti participa como coordinador de la Patagonia. El proyecto Marine Biodiversity Observation Network, MBON tiene como objetivo el monitoreo de la biodiversidad en el océano a través de una red de trabajo en América llamada "MBON Pole to Pole". La iniciativa está incorporando nuevos protocolos de monitoreo de la biodiversidad marina con plancton y e-DNA, además de consolidar el monitoreo de cambios en la biodiversidad bentónica costera en intermareales mediante fotocuadrantes y procesamiento de datos con inteligencia artificial que se están implementando en Sudamérica desde el 2023.