- Noticias / Redes de saberes: El trabajo conjunto entre científicos y pescadores artesanales para fortalecer una actividad intergeneracional
CESIMAR-CONICET
Redes de saberes: El trabajo conjunto entre científicos y pescadores artesanales para fortalecer una actividad intergeneracional
Científicos/as del CENPAT y familias de Península Valdés trabajan codo a codo para relevar la situación de la pesca a través de estudios sociales y pesqueros y talleres conjuntos
Compartir en
redes sociales
La pesca artesanal es una actividad que comprende una amplia variedad de modalidades de pesca desarrolladas en forma directa, usualmente con participación familiar, mediante el uso de embarcaciones de pequeño porte o sin ellas, y artes de pesca mecanizados o manuales. En nuestro país, la pesca artesanal representa una pequeña parte de la captura y los empleos generados, con menos del 4,5% del total de los desembarques anuales de recursos pesqueros y cerca de 3000 personas empleadas de manera directa en la extracción de recursos marinos. En Península Valdés, teniendo en cuenta únicamente las tareas de extracción, la pesca artesanal involucra aproximadamente unas 200 personas.
Desde hace tiempo, especialistas del CENPAT-CONICET trabajan junto a pescadores artesanales sobre los aspectos biológicos, ecológicos y pesqueros de la actividad, pero también, en particular en los últimos años, comenzaron a desandar las dimensiones social y económica de las personas y hogares involucrados en la pesca artesanal. Integrantes de la Red de Trabajo en Pesquerías y Ecosistemas Costeros del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET) y del Observatorio del Sistema Pesquero Argentino (OSPA), relevaron durante 2024, mediante un programa de entrevistas financiado por la Fundación Vida Silvestre Argentina, aspectos socioeconómicos, y laborales, para tener una herramienta de utilidad a la hora de desarrollar acciones de mejora para el sector; la información socioeconómica es además un insumo relevante para propiciar el manejo sustentable de estas pesquerías.
“La intención de este trabajo fue relevar el sector productivo de la pesca artesanal, su importancia, y caracterizarlo como tal. La idea es mostrar la relevancia que tiene para algunas familias que viven en la zona esta actividad, que es importante desde el punto de vista comercial y que provee al mercado especies diferentes de las que provienen de la pesca industrial. No se trata solo de la identidad de esas especies, sino que, además, son productos de excelente calidad y cuya extracción es altamente selectiva”, explica Leonardo Venerus, investigador del CESIMAR. Del trabajo participaron, además de Venerus, Ana Cinti, Noela Sánchez Carnero y Ana Parma por el CESIMAR, María Eva Góngora, María Soledad Schulze y Paula Ibarrola del CONICET y la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) y Martín Varisco y Natalia Usach del Instituto Multidisciplinario para la Investigación y el Desarrollo Productivo y Social de la Cuenca del Golfo San Jorge (IIDEPyS-GSJ, CONICET-UNPSJB).
Uno de los aspectos más relevantes es que casi el 90% de las personas que fueron entrevistadas (de un total de 40 personas que contestaron la encuesta), tienen familiares no-convivientes que trabajan actualmente o han trabajado en el pasado en la pesca artesanal, lo que la convierte en una actividad intergeneracional con una fuerte tradición familiar. En ese sentido, a gran parte de las personas entrevistadas les gustaría que sus hijos/as se dedicaran o permanecieran dedicándose a la pesca artesanal. Es importante destacar que la pesca artesanal constituye una fuente sustancial de los ingresos para gran parte de esos hogares, ya que representa entre el 50 y el 100% de los mismos. En general, las personas que se iniciaron laboralmente en esta actividad en la zona, comenzaron a aprender y a acompañar las tareas familiares vinculadas al mar desde temprana edad, y continuaron desarrollándola como un oficio durante la adolescencia. Al mismo tiempo, es destacable el importante rol de las mujeres, que son quienes asumen las principales tareas en tierra, como el procesamiento, venta, logística y administración.
Taller multisectorial
Otro aspecto del trabajo conjunto entre científicos/as y pescadores se desarrolló durante las XII Jornadas Nacionales de Ciencias del Mar, en diciembre de 2025 en Puerto Madryn, donde se llevó a cabo un Taller sobre el tema "La pesca artesanal en el Golfo San Jorge y Península Valdés: Desafíos para la formalización de la actividad", del que participaron pescadores, científicos/as, y representantes de instituciones públicas y de organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil. Los resultados de los estudios llevados adelante por el grupo de científicas/os permitieron presentar una caracterización de la pesca artesanal en las localidades de Puerto Deseado, Comodoro Rivadavia, Camarones y Península Valdés desde una perspectiva multidimensional, la que sirvió como disparadora de la discusión y el trabajo conjunto.
Allí se plantearon algunos problemas prioritarios relacionados con las dificultades que experimentan los pescadores para acceder a la costa; la demora que en ocasiones demanda obtener las guías que permiten retirar la captura de la planta; la ausencia de determinadas categorías de permisos que permitan incluir a sectores actualmente excluidos de los procesos de registro y los inconvenientes que genera que poca gente tenga su libreta de buceo, junto con los elevados costos de los sistemas de seguridad en la navegación en aquellas modalidades de pesca que involucran el uso de embarcaciones.
De esta manera, para las posibles soluciones planteadas a cada una de estas problemáticas, se definió una "agenda corta" o primer paso, que implicó la designación de personas responsables en las diferentes instituciones y colectivos, para orientar el proceso de implementación de las medidas.
“Las entrevistas nos permitieron conocer cómo está hoy la pesca artesanal en Península Valdés y cuáles son los problemas más urgentes, desde la visión de las personas que viven de esta actividad. Pero los diagnósticos sin medidas ni políticas, quedan en nada. Como instituciones que trabajamos en pesca (del Estado, la academia, organizaciones no gubernamentales), junto al propio sector pesquero, debemos impulsar acciones concretas que realmente mejoren la situación. El taller de diciembre fue un pequeño paso en ese sentido. Participaron muchas instituciones públicas y el sector pesquero, con la idea de avanzar en la formalización de la actividad, y de discutir posibles vías de acción para abordar la problemática de los cierres de los accesos a la costa, una situación preocupante que es muy recurrente en las costas patagónicas y que es urgente atender”, finalizó Ana Cinti.

